
La aventura empezó a las 10 de la mañana. Antes que nada nos pasamos por la sala del concierto a ver si había gente haciendo cola, para ver si podíamos darnos una vuelta para ver algo de Londres…¡y una leche! Había ya unas 50 personas esperando en la puerta, así que mi colega Fran y yo decidimos quedarnos allí también (aunque tardó un rato en decidirse XD).
Como no había todavía colas definidas pues nos adobamos en el suelo, sacamos los altavoces para empezar a calentar y disfrutar. Delante nuestra había unas chicas japonesas muy majas, maquillándose, que en cuanto escucharon salir de los altavoces el Vanishing Love empezaron a hacer headbanging mientras se maquillaban para ponerse sus cosplays (currados de forma brutal por cierto), mientras el cielo nublado empezó a amenazar lluvia chispeando un poco.